Pues aquí estamos de nuevo con una receta genial ¿Sabéis esos momentos en que te entra mucha hambre y te abalanzas sobre la nevera comiéndote lo primero que pillas? Pues para esas ocasiones va genial este "queso" de tofu, una especie de paté que, untado en pan, resulta delicioso y mucho más sano que comer embutidos o quesos normales, que tienen mucha grasa. También estupendo para desayunar o para una cena ligerita. Y, encima, la receta es facilísima, aquí la tenéis:
Ingredientes
400 gr. de tofu blanco natural, hervido 15 minutos con salsa de soja y kombu.
200 gr. de tofu ahumado.
2 cucharadas soperas de cebolla rallada fina.
2 cucharadas soperas de miso.
1 cucharada sopera de pasta de umeboshi.
1/2 cucharada de café de comino molido, o bolas de pimienta, o hierbas provenzales, o romero, o cualquier especia que os guste para aderezar sabor.
Preparación
Majar el tofu y el tofu ahumado con un tenedor o una mano de mortero. Batirlos con los demás ingredientes hasta obtener una crema homogénea.
Comprimir el queso en un molde con un plato encima y peso, o con prensadora.
Dejar reposar toda la noche a temperatura ambiente para que se inicie la fermentación.
Pasado ese tiempo, guardar en la nevera, en un recipiente de cristal, y consumir como se quiera, durante una semana.
Ala! A disfrutar!
Mostrando entradas con la etiqueta Tofu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Tofu. Mostrar todas las entradas
domingo, 30 de noviembre de 2014
viernes, 20 de septiembre de 2013
Tofu al horno
Esta es una receta del libro "Macrobiótica. Guía de la macrobiótica para principiantes" de Jon Sandifer, que ya os hemos recomendado muchas veces... ¿aún no lo tenéis? Bueno, pues ánimo, que vale la pena comprarlo, esto es sólo una muestra de lo que podéis encontrar en él.
En esta receta utilizamos algunos ingredientes que a lo mejor no os resultan familiares. Aunque sean un poco raros, vale la pena que los probéis porque resultan deliciosos y tienen propiedades muy beneficiosas para el organismo.
Uno de ellos es el tahín; el tahín es una pasta que se hace moliendo las semillas del sésamo, que tienen mucho calcio, pero que es más difícil de asimilar porque, si la semilla no se mastica bien o no está cruda, una gran parte se pierde. En cambio, en el tahín al estar ya molido y si está hecho de sésamo crudo, todo el calcio es asimilable. Eso sí, cuidado con él porque es pura grasa, así que hay que usarlo con medida, pero va muy bien para sustituir a la mantequilla, por ejemplo.
El miso es una especie de pasta hecha a partir de soja fermentada con sal marina y opcionalmente con otros cereales. Su origen es chino extendiéndose al Japón en el siglo VII. A partir de los años 70 empieza a ser conocido en Occidente sobre todo gracias a la dieta Macrobiótica. El miso tiene tantas propiedades que merece que le dediquemos una entrada sólo a él, pero hasta que la hagamos, tened en cuenta que es un alimento que se podría considerar casi medicinal, os animamos a probarlo. Y aquí tenéis la receta:
En esta receta utilizamos algunos ingredientes que a lo mejor no os resultan familiares. Aunque sean un poco raros, vale la pena que los probéis porque resultan deliciosos y tienen propiedades muy beneficiosas para el organismo.
Uno de ellos es el tahín; el tahín es una pasta que se hace moliendo las semillas del sésamo, que tienen mucho calcio, pero que es más difícil de asimilar porque, si la semilla no se mastica bien o no está cruda, una gran parte se pierde. En cambio, en el tahín al estar ya molido y si está hecho de sésamo crudo, todo el calcio es asimilable. Eso sí, cuidado con él porque es pura grasa, así que hay que usarlo con medida, pero va muy bien para sustituir a la mantequilla, por ejemplo.
El miso es una especie de pasta hecha a partir de soja fermentada con sal marina y opcionalmente con otros cereales. Su origen es chino extendiéndose al Japón en el siglo VII. A partir de los años 70 empieza a ser conocido en Occidente sobre todo gracias a la dieta Macrobiótica. El miso tiene tantas propiedades que merece que le dediquemos una entrada sólo a él, pero hasta que la hagamos, tened en cuenta que es un alimento que se podría considerar casi medicinal, os animamos a probarlo. Y aquí tenéis la receta:
Ingredientes:
Una cucharada sopera de aceite de
girasol o de oliva
Una o dos cucharadas de miso
2 cebollas peladas y cortadas en tiras
finas
2 cucharadas de zumo de limón
2 zanahorias limpias cortadas por la
mitad y rebanadas o ½ calabaza pequeña, pelada, sin pepitas y cortada en cubos.
1 bloque de 200g de tofu
1 o 2 cucharadas de tahín o mantequilla
de cacahuete
perejil picado, una cebolla tierna
cortada en finas tiras o algunas rodajas de limón (opcional).
Elaboración:
-Calienta
suavemente el aceite y saltea las cebollas hasta que estén traslúcidas. Añade
las zanahorias o la calabaza y un poco de agua y deja hervir a fuego lento,
hasta que las verduras estén blandas.
- Retira del
fuego y reduce las verduras a una pasta que mezclarás con el tahín o la
mantequilla de cacahuete, el miso, el zumo de limón y un poco del líquido de
cocer o de agua.
-Corta el tofu
en unas ocho rebanadas y ponlas en el fondo de una bandeja de horno u otro
recipiente adecuado para hornear. Vierte sobre el tofu la pasta, repartiéndola
uniformemente. Hornea a 180º durante unos 20 minutos.
- Cuando lo
desmoldes, puedes adornarlo con perejil, cebolla fresca o rebanadas de limón, a
tu gusto.
miércoles, 26 de diciembre de 2012
Guisado de setas y tofu
Hola amigos del Cuenco feliz, ¿cómo van las fiestas? Nos encantaría que nos dejarais algún comentario para saber cómo estáis pasando estos días, pero aunque no lo hagáis, es muy posible que la mayoría hayáis disfrutado de unos días en familia ¡con mucha comida! Bueno, esto de tener tanta comida es un privilegio en realidad, así que esperamos que lo hayáis disfrutado, pero antes de que llegue el día 31 (en el que probablemente nos dedicaremos también a comer mucho) podemos dejar descansar un poco a nuestros estómagos, dándoles cosas buenas pero ligeras y fáciles de digerir.
En realidad, os íbamos a proponer un pequeño ayuno, pero no queremos que penséis que nos estamos haciendo perezosas, así que aquí tenéis una receta muy rica y fácil (como todas las del Cuenco, claro) ideal para estos días de "entre-fiestas".
Esta receta se encuentra en el maravilloso libro Fideos orientales, de Beverly le Blanc, de la editorial Parragon Books Ltd. Lo de maravilloso no es ninguna exageración, este libro tiene unas fotografías preciosas, unas recetas geniales y un precio casi inverosímil. Aquí tenéis el guisado de setas y tofu:
En realidad, os íbamos a proponer un pequeño ayuno, pero no queremos que penséis que nos estamos haciendo perezosas, así que aquí tenéis una receta muy rica y fácil (como todas las del Cuenco, claro) ideal para estos días de "entre-fiestas".
Esta receta se encuentra en el maravilloso libro Fideos orientales, de Beverly le Blanc, de la editorial Parragon Books Ltd. Lo de maravilloso no es ninguna exageración, este libro tiene unas fotografías preciosas, unas recetas geniales y un precio casi inverosímil. Aquí tenéis el guisado de setas y tofu:
Ingredientes para 4 personas.
De
8 a 10 setas shiitake (de venta en tiendas orientales o en dietéticas).
115
gr de tofu de textura firme.
2
o 3 cucharadas de aceite de oliva.
2
dientes de ajo grandes, picados.
1
trozo de jengibre fresco de 1 cm de grosor, pelado y picado fino o cortado en
rodajas finas.
1
cebolla roja cortada en rodajas.
Pimienta
negra recién molida
Pimentón.
Caldo
de verduras o agua.
1
anís estrellado o un pellizco de semillas de anís verde.
100-110gr
de fideos celofán. (Están hechos a base de harina de soja. Se venden en tiendas
orientales)
Salsa
de soja al gusto.
Preparación.
Ponemos
las setas a remojo, si nos acordamos, unas horas antes, incluso la noche
anterior: están más jugosas. Si no, las dejamos unos 20 minutos en agua
hirviendo.
En
una cazuela o en una sartén honda y con tapa, ponemos a calentar el aceite.
Sofreímos la cebolla unos minutos, añadimos el ajo y el jengibre y removemos
hasta que la cebolla esté casi tierna.
Añadimos el tofu, cortado en dados y las setas cortadas en tiras
(previamente las habremos colado, reservando el agua del remojo, que es muy
sabrosa). Removemos todo un poco con cuidado, para no romper el tofu. Si nos
gusta, ponemos una cucharadita de pimentón dulce.
Ahora,
agregamos el líquido de las setas y el suficiente caldo de verduras o agua para
cubrir los ingredientes. Añadimos el
anís estrellado y unos chorritos de salsa de soja (con cautela porque es
bastante salada). A falta de salsa de soja, podemos usar sal. Espolvoreamos un
poco de pimienta negra recién molida y
mantenemos el fuego al máximo hasta que empiece a hervir.
En
este momento, reducimos la temperatura el mínimo, tapamos la cazuela, y dejamos
hervir 5 minutos.
Incorporamos
los fideos, tapamos la cazuela y lo
dejamos cocer durante unos 5 minutos más
(ver las instrucciones en el paquete de los fideos: normalmente en 3 o 4
minutos ya están tiernos).
Si
al poner los fideos vemos que falta líquido, añadiremos un poco más de caldo.
Remover con un tenedor o cuchara de madera para mezclar los fideos con los
demás ingredientes.
Y
ya está. Es fácil y sabrosa, ideal para cenar en invierno. Se puede enriquecer
añadiendo a las setas un puñado de algas arame o hijiki (se dejan en remojo
también).
Se
propone como plato único, pero a lo mejor es un poco ligero para el mediodía.
sábado, 24 de noviembre de 2012
Judías verdes con tofu
Hola a todos, ya estamos por aquí de nuevo con otra recetita más. Esta vez se trata de una receta sencilla de verdura, las clásicas judías verdes salteadas, pero en una versión que hemos hecho para convertirlas en un guiso más completo, añadiéndole tofu.
El tofu es la cuajada de la leche de soja. Es un producto muy popular en la alimentación vegetariana y, desde el punto de vista nutritivo, se le considera un sustituto adecuado de la carne por su riqueza en proteínas de buena calidad. Podemos encontrarlo en las dietéticas. Esta receta es muy sencilla y rápida de hacer, y resulta muy buena.
Ingredientes:
El tofu es la cuajada de la leche de soja. Es un producto muy popular en la alimentación vegetariana y, desde el punto de vista nutritivo, se le considera un sustituto adecuado de la carne por su riqueza en proteínas de buena calidad. Podemos encontrarlo en las dietéticas. Esta receta es muy sencilla y rápida de hacer, y resulta muy buena.
Ingredientes:
250
o 300grs de judías verdes.
2
tomates medianos rallados.
1
diente de ajo finamente cortado.
1
taco de tofu (200 o 250 grs).
1
puñado de piñones.
Sal
y pimienta negra, al gusto.
3
cucharadas soperas de aceite de oliva.
Preparación.
Lavamos
las judías y las cortamos en trozos de unos 3 o 4 cm de largo.
Las
cocemos al vapor o en una olla con 2 o 3
dedos de agua y una cucharada de sal, para que conserven un bonito color
verde. Tapamos la olla y dejamos que hiervan unos 10 minutos.
Mientras
tanto, rallamos los tomates y el ajo y los ponemos a freír en una sartén con el aceite y una pizca de sal.
Cuando casi están, añadimos los piñones, el tofu (cortado a taquitos o en forma
de rectángulos de 1 cm de grosor) y removemos. Añadimos las judías, lo
mezclamos todo bien, tapamos la sartén y dejamos que se haga, a fuego lento,
durante 5 minutos más.
Pasado
este tiempo, destapamos, espolvoreamos un poco de pimienta negra y ya está.
Va
bien como entrante o como cena. En caso de que lo usemos como entrante, esta
cantidad es suficiente para 4 o 5 personas. Como cena o comida ligera es
suficiente para 2 o 3 personas.
Propiedades del Tofu
El tofu es la cuajada de la
leche de soja. Su aspecto es similar al del queso fresco, pero no su sabor, que
es bastante diferente. Su aspecto es cúbico, y posee una textura más o menos
firme, según la variedad (el de la fotografía es japonés, de tipo sedoso, de textura muy fina).
El tofu no es muy conocido en
occidente (aunque cada vez es más fácil de encontrar en las tiendas y su uso se
va extendiendo) pero en oriente es un alimento de gran importancia, que
constituye la fuente principal de proteínas en la dieta de millones de
personas.
Efectivamente, el tofu cuenta
con diez de los veinte aminoácidos esenciales para el organismo y con un alto
porcentaje de las proteínas que aporta la carne, así que para los vegetarianos
o para quienes quieren consumir menos carne, es un alimento a tener muy en cuenta.
Es un alimento más suave y
digestivo que los alimentos ricos en proteínas como la carne, los huevos o la
leche, además de ser bajo en calorías.
Se puede utilizar de muchísimas
formas, igual vale como acompañamiento para las ensaladas, o para preparar hamburguesas vegetarianas, o
para hacer guisos... vamos, que igual vale para un roto que para un descosido,
es muy resultón, sólo hace falta un poco de imaginación para sacarle partido.
Este es un resumen de sus
propiedades más importantes:
- Inmejorable fuente de proteínas vegetales. El tofu contiene un elevado porcentaje de proteínas de excelente calidad y los 10 aminoácidos esenciales en cantidades suficientes.
- El tofu es un alimento más suave y digestivo que los alimentos ricos en proteínas como la carne, los huevos o la leche, etc&
- Es bajo en calorías.
- No tiene colesterol y además ayuda a reducir los niveles de colesterol en sangre.
- Contiene abundante lecitina (buena para el colesterol y la memoria).
- Tiene más calcio y minerales que la carne (un trozo de 225 g proporciona el 38% del calcio diario recomendado).
- Sin antibióticos, hormonas y demás componentes utilizados en el engorde del ganado.
- Sin conservantes, ni colorantes ni productos químicos.
- Es muy aconsejable en la Menopausia por su contenido en Calcio y por su efecto regulador de los estrógenos ya que es rica en Isoflavonas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



